Si mis palabras alguna vez faltaron a la verdad no fue por maldad, solo por timidez de no ser correspondidas.
Pero si mis palabras enmudecieron, seguro mis ojos no tardaron en gritarlo.
Ellos aun no saben mentir...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario