Ella quería que él fuese dulce con ella, y nunca nadie la trató tan bien. Ella rogaba a él cinco minutos más de su compañía y él nunca se los negó. Ella pedía siempre besos mientras caminaban, y el nunca dejó que ella diera mas de 20 pasos sin besarla. Ella adoraba que él la abrace antes de dormir, y el no dormía hasta que ella no lo hiciera primero.
Pero un día el fue egoísta: pensó sólo en él y pidió que ella lo ame como él la amaba a ella.
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